El cuerpo, está formado por átomos y éstos, tienen cargas positivas, neutras y negativas, sujetas a las leyes del magnetismo. Los cristales y las gemas también, y su vibración es capaz de influir en las energías que los rodean. El CUARZO, siendo el mineral más abundante en la tierra, está reconocido por su habilidad para producir impulsos eléctricos y amplificar su campo enérgetico.
Agua y cuarzo, vibran en similar frecuencia que el cuerpo humano (que es 70% agua, silicio y oxigeno) y es similar al cristal de cuarzo en su estructura. Podemos notar la cercana relación y la armonía entre el ser humano y el cuarzo.
También, los armónicos que produce el sonido de los cuarzos contrarrestan las vibraciones nocivas a las que estamos expuestos cotidianamente. Dependiendo del propósito se usa un cuarzo u otro, pudiendo calmar, activar o equilibrar, el campo energético. De esta manera se fomentan la energía, la relajacion y el equilibrio para regenerar el cuerpo y la mente trás una sesión de masaje.
¿Te atreves a probar?
